Parecen insignificantes pero no dejan de llamar las atención las razones por las cuales se aplazó la solicitud para declarar complejo el proceso contra siete supuestos testaferros del fugitivo José David Figueroa Agosto. La instancia elevada por el Ministerio Público carecía de firma y el abogado de dos de los implicados no se presentó a la audiencia que ventilaría el Sexto Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional. La magistrada Clara Almonte optó por aplazar el proceso contra Mary Peláez, Sammy Dauhajre, Ricardo Ivanovich Smeter, Eddy Brito, Juan José Fernández Ibarra, Ricardo Ariza, Eddy Brito y Luis Antonio Matos Mendoza para el miércoles próximo. Al pedir que sea declarado complejo el fiscal del Distrito Nacional, Alejandro Moscoso Segarra, quiere más tiempo para sustentar el expediente contra los detenidos. La gran incógnita, sin embargo, es el paradero de Figueroa Agosto, a quien se ha sindicado como el cabecilla de la red más poderosa del narcotráfico y de lavado en el país. Al no contar con las pruebas necesarias para sustentar el expediente contra los detenidos, la Fiscalía parece exhibir una nota de debilidad en el caso.
