El Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) afronta un escándalo con la ampliación de 23.6 a 120.6 millones de pesos de un contrato otorgado grado a grado para la reconstrucción de un sifón.
Según publica Diario Libre en su edición de ayer lunes, el director del Indrhi, licenciado Héctor Rodríguez Pimentel, atribuyó el incremento a que después de suscrito el contrato se determinó que la reconstrucción no era de 50 metros, sino de 160.
La explicación se presta a suspicacia. No se concibe que en la evaluación a que se supone fue sometida la obra se obviara nada menos que 110 de metros de construcción.
Rodríguez Pimentel confirmó que la reconstrucción del sifón del canal Nizao-Najayo fue otorgado sin concurso, amparado en un decreto del Poder Ejecutivo, a la firma VHB, representada por el Víctor Hugo Batista Linares.
Como el funcionario alega que tales incrementos no son extraños en obras de ingeniería hidráulica se supone que se trata de una práctica habitual en el Indrhi.
Rodríguez Pimentel explicó que el decreto que ampara la contratación grado a grado de la empresa para la reconstrucción del sifón fue expedido para obras de emergencia después de las tormentas Noel y Olga, en 2007. Sin embargo, el addendum que incrementa el costo fue firmado el 27 de mayo de 2008.
Al no tenerse esperanzas de una investigación técnica y financiera, la adjudicación sin concurso del contrato y el incremento administrativo del costo de la obra podría quedar, penosamente, como otro caso sin transparentar.
