El asesinato a balazos el domingo en la madrugada de un general retirado de la Policía en los alrededores del Acuario Nacional representa otro alerta sobre la criminalidad. Dinilio Antonio Castillo Terrero, de 69 años de edad, fue abatido por desconocidos que lo despojaron de su arma y de una cartera. La Policía tendrá que profundizar las investigaciones para determinar la causa y dar con el o los victimarios del oficial retirado. Pero cualesquiera fueran los motivos el crimen refleja el auge que ha recobrado la violencia y la inseguridad en la ciudadanía. Por la inseguridad nadie está exento de ser asaltado, atracado o asesinado, en tanto se habla de un incremento de los crímenes por encargo. El domingo en la noche también fue asesinado Carlos Martínez Guzmán (Walter), de 27 años, cuando se encontraba dentro de su vehículo estacionado en la avenida Independencia, frente al parque del mismo nombre. Martínez Guzmán, a quien se relaciona con un grupo delincuente, recibió seis impactos de bala. La muerte tiene características de una ejecución. Los dos crímenes reflejan la dimensión de la violencia y la impunidad que perturban a la población.
