En tanto crecen las protestas contra los apagones, los generadores están preocupados por el incremento de la deuda de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), que ya asciende a 425.5 millones de dólares. El incremento del 11 por ciento en la tarifa ni las medidas anunciadas por la CDEEE para mejorar las recaudaciones de las distribuidoras han proporcionado los recursos para reducir el monto de la deuda con los productores. La situación se torna más delicada por el alza experimentada por los precios del petróleo. El administrador de la CDEEE, Celso Marranzini, explicó que no se ha presentado el plan de pago a los suplidores porque todavía no se ha recibido del Ministerio de Hacienda el subsidio de enero. La preocupación externada por los generadores es una voz de alerta. De no llegarse a un arreglo en cualquier momento pueden comenzar las plantas a salir de servicio por mantenimiento o cualquier otro pretexto. Marranzini, que ha hecho de tripa corazón para sanear el sistema, anunció que el plan de pago será reestructurado desde que Hacienda erogue los recursos. Se espera que sea pronto, porque las protestas contra los apagones se propagan.
