Dos regidores de Comendador, Elías Piña, asumiendo unas atribuciones que no les corresponden, provocaron una inquietante balacera entre militares dominicanos y civiles haitianos en el puesto fronterizo de El Carrizal.
Suerte que no se reportaron víctimas, pero aun así el suceso, por todas sus implicaciones, merece la intervención de las autoridades. Y más ahora que se está en una especie de restauración de las relaciones comerciales entre los dos países.
El suceso se originó, según los reportes, cuando los regidores Brayant y Tony Montero golpearon al transportista haitiano Viste Pierre, porque se negó a que los ediles revisaran un camión cargado de cemento y varillas.
Otra versión indica que el vehículo fue detenido porque se pensaba que transportaba huevos de contrabando.
En ambos casos, salta a la vista que particulares se atribuyeron una función que no les corresponde. El incidente, que sembró el pánico a ambos lados de la frontera, pero sobre todo en la zona del mercado binacional, pudo tener mayores consecuencias. No basta con que solo se anuncie una investigación, sino que se tomen las acciones correspondientes.

