La salida hallada por la OEA fue suspender la sesión. "La posición del resto de los países y de la Organización, en cambio, fue construir consensos y dejar a Venezuela en la agenda", dijo el secretario general.
La OEA en acción.-
La violenta irrupción en la sede de la Asamblea de Venezuela por una turba oficialista que golpeó a varios legisladores y otros empleados es una provocación o una inmadurez.
Además de la repulsa internacional, otra de las reacciones ha sido la convocatoria de una reunión urgente del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para analizar los violentos acontecimientos.
En medio de las tensiones por la Constituyente que el Gobierno procura celebrar a como dé lugar el 31 de este mes, la irrupción en el Parlamento ha generado tanta inquietud como la inhabilitación que pretendió en una ocasión el Tribunal Supremo de Justicia.
El incidente ha servido para que el secretario general de la OEA, Luis Almagro, vuelva a explorar la posibilidad de condenar al régimen del presidente Nicolás Maduro por violaciones de las libertades públicas.
Aunque la OEA ha fracasado en dos ocasiones en sancionar a Venezuela, tal parece que el Gobierno trata de allanarle el camino con acciones tan repudiables como la del martes.
Al tiempo de solicitar la convocatoria, Almagro censuró que el régimen de Maduro se ampare en el terror como herramienta para asegurar su permanencia en el poder.
