Quiebra consenso
La comisión bicameral que analiza el proyecto de ley de partidos políticos daba la impresión de que superaba todos los obstáculos en la búsqueda de consenso para convertirlo en realidad. Parecía darse una labor más que eficiente para conciliar posiciones.
Pero el consenso se rompió en el punto que ha sido el nudo gordiano de la pieza: el financiamiento de los partidos políticos, las primarias simultáneas y el padrón electoral. Son los puntos que han evitado que el proyecto, que lleva años dando tumbos en las cámaras legislativas, sea aprobado por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD). De nada ha servido la mediación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y las presiones de entidades como el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus) y otras.
El liderazgo político, con la mediación de algún sector, tendrá que buscar superar el impasse, antes que el Congreso, apoyado en las facultades constitucionales que suele reivindicar, pueda apresurarse a obrar por su cuenta, sin importarle siquiera un comino que las condiciones no estén dadas para actuar sin consenso.

