Si es como se ha publicado, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) ha endosado la posición de su dirigente Guillermo Caram sobre la reforma que se discute para enfrentar el déficit fiscal que arrastra el Gobierno. Y si en verdad es así, el PRSC debe comenzar por enviar señales convincentes, de que predica con el ejemplo, en cuanto a la reducción del sobregiro por la vía del gasto público. El presidente del PRSC, Carlos Morales Troncoso, daría un paso encomiable de abocarse a un saneamiento de la nómina del Ministerio de Relaciones Exteriores, considerada una de las más escandalosas. Entre las medidas para corregir el déficit el PRSC plantea que se supriman los organismos sin sustentación legal, así como los que se han conformado para cumplir funciones agotadas. Conociendo al PRSC, puede darse por descontado que a la postre Morales Troncoso se decantará por la posición del Gobierno y dejará en banda a Caram. Aunque es casi seguro que el economista y exgobernador del Banco Central tampoco ha contado con la anuencia del presidente del PRSC. Esa es la política vernácula, una mezcla de todo.
