Más repatriados
Por más preparadas que pudieran estar las autoridades para recibirlos, las repatriaciones de compatriotas desde Estados Unidos no dejan de plantear inquietud. Como dominicanos no se pueden enviar para otro país, pero el problema está en que hay muchos que apenas cuenten con algún familiar en el país.
Aquí tienen que iniciar un proceso de inserción, que no siempre es tan sencillo después que se sale de una prisión. Entre los repatriados figuran 34 por el delito de narcotráfico, una práctica que en Estados Unidos está mucho más avanzada que en República Dominicana y que por aquí suele ser un estigma.
Los demás repatriados cumplieron condena por asesinatos, falsificación de documentos, fraudes, robos, asaltos y otros delitos por el estilo. En principio todos serán recluidos en un centro que la Dirección de Migración tiene en Haina, San Cristóbal, para proporcionarles algún tipo de orientación.
Pero el caso es tan complejo que no asoma un haz de luz por ninguna parte. Sin caer en el dramatismo bien cabe esperar que las autoridades comprendan el desafío que plantea cada repatriado. Y no solo, como suele ocurrir, en el plano teórico.

