Contra la corrupción
La convención de procuradores y fiscales contra la corrupción que se celebra en Lima, Perú, en la que participa República Dominicana, representa un saludable paso para unificar acciones frente a la dimensión alcanzada por la epidemia.
La presencia de Reino Unido, España, Andorra, Portugal, Estados Unidos y Uruguay, países que pueden estar satisfechos de los resultados obtenidos frente al pernicioso flagelo, denota la relevancia del encuentro. Pero si en la región, a pesar de algunos logros, se quiere avanzar más y acreditar la lucha contra la depredación de los recursos públicos, la experiencia de Guatemala puede ser una magnífica vía.
La nación acordó que una comisión de las Naciones Unidas, presidida por el colombiano Iván Velázquez, colaborara en las investigaciones de los escándalos de corrupción.
Si bien países como Colombia, Ecuador, Brasil y Perú tienen significativos logros que exhibir en la persecución de la distracción de los recursos públicos y otras prácticas que lesionan el erario, en otros prima el desconcierto. El acuerdo con la ONU eliminaría la politización de las investigaciones y sería un auténtico paso de avance en el discurso contra la corrupción.
