El 2011 fue un año que para el sector industrial tuvo muchos impactos negativos. Si bien el Gobierno ha ponderado el crecimiento económico, que sitúa por encima del promedio en el mundo, la presidenta de la Asociación de Industrias de República Dominicana alega que en los 12 meses que transcurrieron se registraron aumentos en los precios de las materias primas, del petróleo y de la energía eléctrica. Una encuesta en el sector empresarial arrojó, según Ligia Bonetti, aprensión y desconfianza sobre el presente y el futuro de la economía tanto por los problemas locales como por los internacionales. Las autoridades, cuyo mayor interés parece centrarse en la preservación del poder político, dan la impresión de que no valoran o se niegan a aceptar tales observaciones. Sin embargo, los industriales se han planteado hasta una estrategia a cinco años para desarrollar planes que fomenten la productividad y las exportaciones. La dirigente empresarial considera que con medidas claras se puede avanzar por los senderos de la formalidad, para garantizar empleos de calidad y mejorar las condiciones de vida de la población. La diferencia es obvia.
