Tormenta en Facebook
Los datos de más de 50 millonarios de usuarios de Facebook que habría utilizado una compañía que asesoró a Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos han desatado una tormenta planetaria, de la que no ha escapado ni siquiera el presidente de la red, Mark Zuckerberg.
Hasta el Reino Unido ha abierto una investigación para determinar si la poderosa red social tuvo alguna incidencia en la campaña a favor del Brexit. Se sospecha que la consultora Cambridge Analytics utilizó los perfiles psicológicos de los usuarios de Facebook para las estrategias que diseñó a favor del entonces candidato republicano.
En la recopilación de los datos para supuestamente manipular a los votantes habría participado, según determinaron los periódicos The New York Times y The Observer, el psicólogo rusoamericano Alexander Kogan, de quien se dice recibió permiso de la red social. Facebook ha negado su responsabilidad en la práctica, tras admitir que hace tres años descubrió el desvío de datos pero sin tomar ninguna decisión.
El uso particular de informaciones que se suponen privadas ha colocado no solo a Facebook, sino a las redes sociales, en el epicentro de una tormenta de impredecibles consecuencias.

