Hasta que pase la difícil prueba del Senado, el presidente Barack Obama no podrá saborear como una victoria la aprobación de la Cámara de Representantes de su plan de rescate económico.
Y más cuando el programa por 819 mil millones de dólares se aprobó después de agrias y prolongadas discusiones y con la total oposición de los republicanos. La votación fue 244-188.
A menos que surja un arreglo a última hora no parece que los senadores republicanos cedan en su oposición a la iniciativa que incluye el recorte de gastos fiscales y de impuestos. De aprobarse será con modificaciones que el Gobierno ha rechazado.
Los republicanos, que tildan de costoso el programa de Obama, favorecieron un plan por 475 mil millones de dólares, pero la propuesta fue derrotada por la mayoría demócrata de la Cámara de Representantes.
A la aprobación del proyecto está supeditado el éxito que pueda tener Obama frente a la crisis que ha hundido la economía estadounidense, provocando metástasis en el sistema financiero internacional.
El plan que enfrenta a republicanos y demócratas busca crear o preservar cuatro millones de empleos, impulsar proyectos energéticos y de infraestructura, así como destinar ayuda a los desempleados y a los gobiernos locales y estatales.
Para cantar victoria, el equipo de Obama tendrá, sin duda, que usar toda su capacidad persuasiva para convencer o tumbar el puslo a los republicanos sobre los beneficios del plan de recuperación económica.
Hay muchas expectativas.
