Dicho está.-
Sea un desliz, traición del subconsciente o lo que fuere, lo dicho por el presidente Danilo Medina sobre el desvío de recursos a través de los permisos de importación, dicho está.
El Presidente declaró que funcionarios y amigos de su administración se quedaban en el pasado con dinero de las autorizaciones para importar alimentos. Por supuesto, las subastas que defendió fueron creadas con el propósito de transparentar las importaciones de alimentos.
En la celebración del 73 aniversario del Banco Agrícola el mandatario, que suele ser tan comedido en sus exposiciones, se despachó con una afirmación, con el propósito de apuntalar las inversiones en el campo, con ribetes de escándalo.
Señaló que el dinero producto de los permisos de importaciones con que se quedaban en el bolsillo “unos cuantos funcionarios” o “unos cuantos amigos del Gobierno”, ahora es invertido en el campo gracias a las subastas que se han instaurado.
Como cabía suponer las declaraciones causaron un gran impacto y dejaron atónito a un sector de la opinión pública. Trascendió incluso que desde el Gobierno se intentó recogerlas, pero ya estaban dichas.

