Otro mensaje
El caso del fiscal Alberto Nisman, quien fue encontrado muerto en su residencia de Buenos Aires el 18 de enero de 2015, ha tomado otro rumbo con la sentencia de una cámara federal que lo calificó como un homicidio y ordenó una exhaustiva investigación. Después de calificarse como un suicidio y el tiempo que había transcurrido se tenían pocas esperanzas de que el suceso pudiera ser removido por los tribunales.
Al indicar que Nisman fue asesinado por la denuncia de encubrimiento a los sospechosos del atentado al local de la Asociación Mutualista Israelita Argentina (Amia), el 18 de abril 1994, la Justicia ordenó profundizar las investigaciones contra la expresidenta Cristina Kirchner. En el ataque terrorista murieron 85 personas y más de 300 resultaron heridas.
Nisman, que investigaba el suceso, se aprestaba días antes de su muerte acudir al Congreso para exponer los indicios que decía tener sobre el pacto que la exmandataria había suscrito con Irán con el propósito de encubrir a los sospechosos del ataque terrorista.
El fallo es otro aviso sobre la impunidad fomentada por la clase política para poner fuera del alcance de la justicia.

