¿Vicios ocultos?
A tan poco tiempo de su remozamiento con una inversión tan cuantiosa los trabajos en la calle Arzobispo Meriño, que han supuesto la interrupción del tránsito de vehículos, se prestan por los menos a conjeturas. Como si afloraran vicios ocultos, tras los aguaceros de estos días ha habido que remover los adoquines, entre otras reconstrucciones. Los trabajos se realizan en el tramo entre El Conde y la Padre Billini, frente a la Catedral. El tránsito peatonal no ha sido afectado por unos trabajos que han dado lugar a los más diversos comentarios. En la restauración y soterrado de los cables eléctricos, que forman parte del proyecto de remozamiento de la Zona Colonial que ejecuta el Ministerio de Turismo gracias a un préstamo de 30 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la inversión de que se ha dado cuenta ronda los 1,400 millones de pesos. De tratarse de vicios ocultos, como se ha comentado, sería bueno saber si las reparaciones corren por cuenta de los contratistas. Al margen de la aparente deficiencia en la supervisión sería inconcebible que el Estado cargue con los costos de la reparación de la vía.

