Los indultos
Los escándalos con los indultos bastan para la aprobación de una ley, como ha propuesto la Fundación Institucionalidad y Justicia, que los regule. Aunque existe una comisión son muchas las ocasiones en que no se ha indultado a ningún presidiario porque supuestamente ninguno ha cumplido con las condiciones requeridas. De crearse la ley que propuso el vicepresidente de Finjus, Servio Tulio Castaños Guzmán, sería suficiente determinar si un presidiario llena los requisitos para que su condena sea perdonada por el Poder Ejecutivo. Castaños Guzmán ha planteado, con mucho fundamento, la necesidad de aprobar una legislación que establezca las condiciones, las modalidades, las excepciones y los procedimientos adecuados dentro de los límites constitucionales y los acuerdos internacionales para los indultos. A diferencia de la amnistía hay que recordar que el indulto no elimina la culpabilidad. El Congreso, duramente criticado por renunciar a sus funciones y aferrarse a privilegios tan infames como el barrilito de los senadores, tiene en la propuesta del vicepresidente de Finjus sobre los indultos una oportunidad para mejorar en algo su imagen.

