Página Dos

Cójanlo

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Rabia y dolor

 

El caso del joven muerto el viernes en la noche en Hato Mayor por un coronel de la Policía no solo ha generado indignación, sino que vuelve a llamar la atención sobre la participación de agentes del orden en crímenes espantosos.

En protesta por la muerte de Juan José Silvestre Pacheco, de 24 años, una multitud, coreando la consigna “queremos justicia, asesino”, cargó el ataúd con los restos hasta el destacamento de la Policía. Distintas versiones aseguran que el oficial Emilio Corcino Galván ultimó al joven, quien laboraba en un centro de Bávaro, sin ningún motivo que lo justificara.

Corcino Galván dijo que disparó a Silvestre Pacheco porque estuvo a punto de atropellar a un joven que conducía una passola al dar reversa en forma temeraria al vehículo que conducía en el momento en que había sido detenido para investigarlo.

Sin embargo, otras versiones indican que los acompañantes de la víctima, al notar la actitud agresiva del oficial, le imploraron que no matara al joven.

Aunque está bajo investigación, el suceso ha provocado una amplia repulsa, como evidencia el hecho de que en demanda de justicia una multitud llevara el ataúd con los restos del joven al destacamento de la Policía.

El Nacional

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