Avance científico
Un cable de la agencia EFE da cuenta de un experimento para destruir el mosquito que transmite la malaria y que fue realizado en Londres con la ingeniería genética que logró destruir toda una población de mosquitos enjaulados en un laboratorio.
La publicación, con mucho optimismo refiere, que esto abre la puerta a trasladar la prueba a un entorno natural.
Explica que el experimento consiste en introducir en un grupo de mosquitos portadores de la malaria Anopeheles gambiae, unos genes editados con la técnica CRISPR, a fin de modificar su impulso sexual.
Los científicos aseguran que no se detectaron mutaciones genéticas para oponer residencia a los cambios, “lo que sugiere que este mecanismo de impulso genético podría llevarse a cabo con garantías de éxito en la naturaleza”.
Con toda esta argumentación, a la luz de sus autores, esta investigación luce de que es realista y de un modo natural que no va contra el medio ambiente, pero que aún se desconoce el costo económico de su aplicación. Ojalá que este experimento no sea como a sugerencia de un ex secretario de Salud Pública de que cada ciudadano matara un mosquito para acabar con el dengue.

