Consenso necesario
Es inconcebible desde todo punto de vista que el Congreso contemple sancionar una ley de ordenamiento territorial sin el consenso de todos los sectores. Más que un atentado contra el sentido común tiene que pensarse en la intervención de intereses poderosos para que la mayoría legislativa se proponga una decisión de tal naturaleza.
El alerta que ha dado la vicepresidenta de la Asociación de Industrias de República Dominicana (AIRD), Circe Almánzar, contra eventuales pretensiones debe repercutir en todos los sectores.
Almánzar ha señalado, con razón, que una ley que regule el ordenamiento territorial debe ser resultado de un proceso participativo, interinstitucional e interdisciplinario, ofreciéndose a los diferentes actores la posibilidad de presentar sus propuestas y de debatir.
No se trata de un proyecto que atañe a un sector en particular, sino a todos los nativos de República Dominicana.
Para evitar que el proyecto pueda ser impuesto se tiene que estar alerta, pues, como destacó Almánzar, en el ordenamiento territorial tiene que pensarse en la calidad de vida, la productividad y el derecho de todos los dominicanos.

