Liberada de su papel de tribunal contencioso, la Junta Central Electoral (JCE) se propone implementar el voto electrónico para las elecciones de 2016, pero antes probará el sistema en comicios internos de partidos y gremios. Aunque cinco anos parece tiempo suficiente para aplicar el voto electrónico, lo mejor sería que la JCE pruebe una y otra vez la eficiencia y conveniencia de esa modalidad de sufragio, además de emprender una campaña de educación ciudadana para que nadie alegue ignorancia en torno al uso de ese sistema. Se recibe como buen augurio lo revelado por el presidente de la JCE, Roberto Rosario Márquez, de que esa institución se saldría de los escenarios que les son ajenos para incidir con las leyes adjetivas relacionadas con la organización y montaje de las elecciones. Al presentar su Plan estratégico 2010-20016, la Junta está compelida a centrar sus esfuerzos en los comicios presidenciales de 2012, en el entendido de que el voto electrónico de 2016 puede esperar, porque de aquí a esa fecha el caballo hablará o muere el rey.
