Otra lección
Después que se aprobó la ley orgánica de la Policía, promovida como herramienta para institucionalizar y adecentar el cuerpo del orden, se han elevado a la enésima potencia los incidentes en que han participado agentes y oficiales de la entidad.
Muchos de los sucesos permanecen sin aclarar, como los casos del allanamiento ilegal que habrían dirigido oficiales contra sospechosos del asalto a una sucursal del Banco Popular en La Isabelita, y el supuesto suicidio en Santiago de un guardián privado cuando era conducido detenido al cuartel de la Policía.
El guardián había sido acusado de participar en el asalto a una oficina de Vimenca en la ciudad. Como si no fueran suficientes los escándalos, el viernes residentes en el kilómetro 11 de la autopista Duarte incendiaron un camión durante un enfrentamiento con agentes policiales que, según las denuncias, realizaban un desalojo ilegal en el sector.
La fórmula de ordenar una investigación es la salida que tiene más a la mano la Policía para defenderse. Pero tantos hechos invitan a reflexionar sobre la necesidad de institucionalizar el cuerpo del orden.

