Cocaína procedente de República Dominicana decomisada en España e Italia tornan más estridente la alarma sobre la gravitación del narcotráfico en el país. Detenciones de dominicanos y extranjeros relacionados con el negocio de las drogas son claros avisos sobre la necesidad de auscultar con más detenimiento la incidencia del narcotráfico. Es innegable que el narco cuenta con una poderosa estructura que le permite no sólo introducir cocaína y otras sustancias, sino exportarlas a través de diferentes artimañas. La última novedad ha sido empapar ropa con una solución acuosa saturada de droga, transportada normalmente en maletas como si se tratara de prenda de vestir. Así se realizaba hasta que la Policía italiana detectó el truco y detuvo a los integrantes de la banda internacional, de la que formaban parte varios dominicanos. Como los decomisos y apresamientos de criollos afectan de alguna manera la imagen del país, visto como uno de los principales puentes de la región en el transporte de drogas, las autoridades tienen que fortalecer la vigilancia para evitar tanto la entrada como la salida. Les cuesta.
