La Asociación de Dueños de Clínicas Privadas y el Colegio Médico Dominicano han puesto a la Secretaría de Salud Pública en una posición más incómoda con su señalamiento de que la institución conocía el negocio de los medicamentos falsificados.
Conforme a las entidades, Salud Pública también había sido advertida por laboratorios sobre el siniestro negocio que se afirma ha costado la vida últimamente a dos personas.
Los señalamientos son para que el titular de la cartera, doctor Bautista Rojas Gómez, investigue y actúe contra los funcionarios y empleados relacionados con la supervisión y distribución de medicamentos.
No puede ser que Rojas Gómez , reconocido como un funcionario probo y responsable, desconociera las advertencias, como las que se atribuye al Gobierno de Cuba, sobre la proliferaciòn de fármacos adulterados.
Se teme que el ingrediente político e intereses económicos pesen mucho en el escándalo de los medicamentos, que se dice son importados desde Asia y mercadeados legalmente en el país.
Los consumidores están expuestos a la buena de Dios al no saber si son falsos o legítimos los fármacos que ingenieren por distintas razones. La misma batida que ha anunciado Salud Pública tiene sus interrogantes.
La denuncia de los dueños de clínicas y privadas y del Colegio Médico obligan al titular de la cartera a no dejar piedra sobre piedra en la investigación en torno al crimen de los medicamentos falsificados.
