Dos cargamentos de 102 y 15 kilos de cocaína decomisados en dos operativos evidencian el alarmante trasiego de drogas que inunda el territorio. Pero el problema adquiere más dimensión con los 850 kilos procedentes de República Dominicana decomisados en las últimas horas en Puerto Rico. Se habla de que en cuestión de horas han sido incautados cerca de mil kilos de cocaína dentro y fuera del país. Los cargamentos son para que caigan pejes más gordos que los que con frecuencia son detenidos por las autoridades con relación al negocio de las drogas. El incesante flujo se mantiene no obstante la participación de agentes de la DEA de Estados Unidos en los operativos antinarcóticos. Y aún así, las poderosas redes pueden arreglárselas para burlar la vigilancia y transportar a Puerto Rico un cargamento como el de los 850 kilos que fue decomisado en la isla. El presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), Rolando Rosado Mateo, vinculó con una banda que recibía cocaína de colombia los 102 kilos confiscados en San Pedro de Macorís. Pero el flujo es alarmante.
