La preocupación externada por diferentes sectores es más que suficiente para que el Gobierno desista de utilizar los fondos de pensiones en proyectos de inversión. Quiebras catastróficas como la del Banco de los Trabajadores fundamentan la incertidumbre sobre el interés del Gobierno en utilizar los recursos. La designación del dirigente peledeísta Joaquín Gerónimo como administrador de los fondos ha aumentado el rechazo que surgió desde el primer momento frente a la posibilidad de que los fondos sean utilizados por el Gobierno. El temor es que los cien mil milones de pesos que hay acumulados sean usados con fines políticos, en lugar de invertirse en proyectos que no impliquen ninguna clase de riesgo. Los recursos están depositados en instrumentos financieros de los bancos comerciales y el Banco Central. El Gobierno estima que pueden utilizarse para financiar proyectos de viviendas y otras obras. Pero el rechazo que ha encontrado en el sector empresarial y en la clase trabajadora es para que mejor no toque unos recursos que son de los trabajadores para cuando llegue el momento del retiro. Los fondos han estado muy bien administrados.
