Lo ocurrido el miércoles en la noche en el sector Baracoa, de Santiago, deja mucho que pensar sobre la proliferación de dinero en efectivo en el país. A los múltiples decomisos de millones de dólares y pesos, se agrega la funda de billetes lanzada al aire desde una yipeta. Papeletas de 2000 pesos, cuya procedencia se ignora, aunque se sospecha, inundaron, para sorpresa y algarabía de la gente, el sector santiagués. El gesto se presta a toda suerte de especulaciones. Pero la verdad es que nadie que se gane su dinero trabajando honradamente lo va a tirar al aire ni siquiera para deleitarse con el afán de la gente por atraparlo. Eso de Santiago, donde la violencia ha cobrado muchas vidas y donde se dice que operan cárteles internacionales de narcotráfico, es un signo inquietante, que las autoridades deben investigar con todas las garantías habidas y por haber de establecer responsabilidades. Todavía el sólo hecho de transportar la suma de dinero en efectivo genera inquietud. Muchos residentes en Baracoa y transeúntes pudieron resolver sus problemas con una que otra papelata, pero queda la interrogante sobre la procedencia del dinero.
