El diputado reformista Rafael (Ito) Bisonó ha hecho una propuesta interesante que debería ser considerada por el Consejo Económico y Social que discute la propuesta de reforma fiscal presentada por el Gobierno. Bisonó sugiere que se reduzcan en un 50 por ciento los fondos que el Estado otorga a los partidos políticos por un período de tres años, lo que ahorraría al Gobierno más de mil millones de pesos. La clase política, que constantemente denuncia el dispendio en el gasto público o que exhorta a la población a amarrarse los cinturones, debería aplaudir con delirio la propuesta del congresista reformista porque sería como acompañar un sostenido discurso con propios hechos. No es justo que se convoque a la población y a los sectores productivos al sacrificio, mientras los partidos políticos disfrutan de una mesada que no es posible que el Estado ni el Gobierno puedan ni deban sufragar.
