El Gobierno prepara una ofensiva alimenticia con la instalación de plazas agropecuarias hasta en el más apartado rincón del territorio para enfrentar el alza en los precios de los artículos de primera necesidad. La operación, que coordina el ministro de Agricultura, Salvador Jiménez, involucra al Instituto de Estabilización de Precios (Inespre) y a los Comedores Económicos, y supondrá una inversión de unos 800 millones de pesos. Las plazas han constituido una opción no sólo para la gente de bajos ingresos, sino para todos los sectores. Pero en esta ocasión se pretende que los espacios se caractericen no sólo por variedad y abundancia, pues se pretende vender hasta pan a bajo precio, sino por calidad. Jiménez, quien en diferentes ocasiones ha dado cuenta de abundancia de productos del agro en los mercados, adelantó que las instrucciones de la Presidencia de la República son incluir la mayor cantidad de artículos para enfrentar la especulación con los precios. Complace que el Gobierno esté preparado y no de brazos cruzados para proteger a los consumidores frente a la carestía y acaparamiento con los productos alimenticios.
