Un informe del Fondo Económico Mundial cita la inseguridad como una de las causas que contribuyó a la caída del turismo en 2008. Aunque se intuía, la información es altamente preocupante.
La crisis financiera como otro de los factores que gravitó negativamente sobre la industria turística es un fenómeno internacional, pero la inseguridad es estrictamente local.
República Dominicana aparece colocada en la posición 67 en el renglón competitividad en viajes y turismo entre 133 países evaluados en 14 aspectos, entre los cuales la seguridad era el factor más importante.
Con relación a 2007 el país retrocedió cuatro puestos. Con una competencia tan feroz como la que prima en el turismo el descenso puede ser utilizado como arma por los destinos rivales de la región.
En vista de que el turismo es hoy por hoy la principal fuente generadora de divisas tienen las autoridades que emplearse a fondo para revertir un informe negativo sobre la imagen del turismo.
Y la mejor forma de hacerlo es proporcionando esa garantía y seguridad que necesitan los visitantes extranjeros. La medida es vital, pues si a la inseguridad se une la crisis internacional las perspectivas son aún más sombrías.
La evaluación da cuenta de la muerte de 18 turistas de al menos 91 extranjeros que en 2008 fueron víctimas de algún tipo e agresión. El turismo necesita toda la protección habida y por haber. No se puede olvidar que es la principal fuente de divisas y el sector que más empleo genera.
