Página Dos

CÓJANLO

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 La muerte en parecidas circunstancias de un médico y profesor universitario de origen haitiano, todavía no aclarada, y  ahora la de un empresario vegano, se prestan a muchas interrogantes sobre la violencia callejera que azota a la población.

Tanto la muerte del doctor Milot Lapointe, ocurrida el domingo 8 en la autopista Duarte, próximo a La Vega, como la del empresario automovilístico José Rafael Mateo Suárez tienen un sello inquietante, tenebroso.

Los detalles que ofreció la Policía descartan el robo en el asesinato de Mateo Suárez, de 52 años, quien cayó abatido por una lluvia de tiros frente a una envasadora de gas en Burende, en la autopista La Vega-Santiago.

El cuerpo del empresario, propietario de la agencia Raffy Motos, presentaba ocho  impactos de balas y el vehículo en que viajaba, una yipeta Mitsubishi Montero, alrededor de 13. Al no cargar con ningún objeto todo indica que Mateo Suárez era perseguido por sus victimarios.

En cuanto al médico y profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y quien también se dedicaba al comercio las circunstancias son parecidas. Aunque se dijo que los victimarios cargaron con dólares y pesos, así como una pistola las evidencias son de que el profesional había sido seguido por los desconocidos.

Ambos casos sugieren la presencia de escuadrones de la muerte. Esa es una de las variables que tendrá que despejar la Policía en las investigaciones para establecer responsabilidades sobre crímenes que aumentan el pánico en la población,

El Nacional

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