Organizaciones de choferes han puesto a prueba la autoridad del Gobierno con el rechazo a la alternabilidad en el transporte dispuesta como parte de las medidas anunciadas para enfrentar el alza de los precios del petróleo. Pero además han ratificado el paro en el transporte de carga y de pasajeros a partir del lunes próximo. Los principales dirigentes de compañías transportistas, como Blas Peralta, Antonio Marte, Juan Hubieres y Ramón Pérez Figuereo, vapulearon las medidas anunciadas por el presidente Leonel Fernández para ahorrar combustible. Coincidieron en que Fernández debió anunciar la compra de los vehículos chatarras que circulan en el concho y proporcionar facilidades a los transportistas para adquirir nuevas unidades. Y están decididos a no acatar la alternabilidad en el transporte porque, además de perjudicarlos implicaría la cancelación de más de 100 mil empleados. Si bien es el más frontal, el Gobierno tiene también el reto de exhibir resultados concretos sobre el 12 por ciento de ahorro que anunció en el gasto público para encarar el alza del petróleo. Máxime cuando no es la primera vez que anuncia reducción del gasto.
