Denuncias de corrupción que salpican al presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, han desatado una tensa batalla entre el Gobierno y medios de comunicación. Un escándalo sobre un supuesto favor a una compañía minera ha sacado de quicio a Martinelli, quien ha amenazado con demandas judiciales a los medios que lo implican en el caso.
El diario La Prensa, que divulgó la información, aclaró que no ha acusado al gobernante de delito alguno y que solo ha limitado a investigar y dar a conocer lo que descubre. Pero el jefe del Estado considera la inversión infamante, por lo que ha advertido que la manipulación de la información es una violación de los derechos humanos de los ciudadanos en general y de los afectados en particular. Pero la prensa no se arredra.
A Martinelli, dueño de supermercados, se le imputa usar información privilegiada para beneficiar en operaciones bursátiles a una compañía minera. La oposición no ha dejado pasar el lance para atizar más el fuego. ´La prensa juega su papel, y si el Martinelli se siente difamado su camino es el de los tribunales. Así es la democracia.

