Al día siguiente de la resolución del Consejo de Seguridad que otorga permiso para usar la vía militar contra el líder libio Muhamar Gadafi, en Yemen, el ejército del presidente Ali Abdala Saleh, masacraron a balazos a manifestantes con saldo de 46 muertos, en las jornada más sangrientas desde el comienzo de las movilizaciones de reclamo de la salida del poder de ese dictador que gobierna a esa nación africana desde hace 33 anos. Miles de yemeníes reunidos en el campus de la Universidad de Saná, han sido repetidamente atacados por militares, policías y sicarios, por lo que se teme que se perpetre una matanza mayor. El presidente Barak Obama ha ese condenado el acto de barbarie, indicativo de que los regímenes del norte de Africa y de Oriente Próximo están decidido a ahogar en sangres los intentos por desalojarlos del Poder.
