Página Dos

CÓJANLO

CÓJANLO

El  sorpresivo desbordamiento del lago Enriquillo constituye en suelo nacional la mejor muestra de lo que implica el  abrupto cambio climático que se registra en todo el planeta, pues ese lago  ha crecido más de un cincuenta por ciento en apenas dos años.

Ahora se sabe que la subida de cinco metros adicionales  del lago por encima del nivel del mar no se debe a los aportes de agua  causados por la tormenta Noel, sino por la afluencia de aguas subterráneas de las sierras de Baoruco y de Neiba.

En poco tiempo, el lago Enriquillo ha anegado más de  diez  mil hectáreas adicionales, lo que se considera un crecimiento intempestivo y anormal, que se explica  en el hecho de que la evaporación media del lago  es de  2 dos mil 500 milímetros al año, pero las lluvias aportan el doble de esa cantidad.

Ojalá que el Gobierno cumpla al pie de la letra las obras y acciones prometidas  en la zona del lago por el presidente Leonel Fernández que incluye la movilización de asentamientos humanos que han sido anegados; la construcción de una nueva obra de regulación del dique Trujillo y  fondos para subsidiar a productores de la región.

Lo que ocurre en el lago Enriquillo debería servir de advertencia a autoridades y sociedad sobre la necesidad de preservar la foresta en las cuencas altas e impedir la degradación de ríos y caudales.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación