Además de los cuantiosos cargamentos decomisados en el país, la dimensión del narcotráfico puede medirse por las grandes cantidades procedentes de República Dominicana incautadas en el extranjero. La última muestra la representa los 109 kilos de cocaína confiscados el jueves en la noche por autoridades de Aduana y Protección Fronteriza de Puerto Rico. El narcotráfico se las ha arreglado no sólo para inundar el territorio, burlando todos los sistemas de vigilancia, sino para llevarla al extranjero. El cargamento decomisado en Puerto Rico no ha sido el único. También se ha dado cuenta de confiscaciones de cocaína transportada en buques desde el país en España, Italia y Holanda. La cocaína encontrada dentro de cuatro bolsas de lana en un contenedor que salió del puerto multimodal Caucedo representa otro llamado de alerta sobre la magnitud del narcotráfico. Además de la que se incauta y la que sale se tiene también el gran problema de la que queda para distribuirse en el mercado local. Las propias autoridades han reconocido el gran problema del microtráfico. El narco constituye uno de los grandes desafíos para las autoridades.
