La denominada Asociación Dominicana Contra la Corrupción (Adocco) ha anunciado que sometará al senador Amable Aristy Castro por las irregularidades que se han denunciado sobre su gestión en la Liga Municipal Dominicana (LMD). Antes que censurar hay que saludar que exista alguna entidad que vele por el buen uso de los recursos públicos. Pero hay que recordar que la LMD es una de las muchas entidades públicas donde se han denunciado irregularidades administrativas y financieras, por lo que en los procedimientos judiciales no debe haber excepciones. Ni vacas sagradas. La corrupción, el nepotismo y el clientelismo son prácticas condenables, que tienen que ser no sólo eliminadas, sino sancionadas. Pero deja mucho que desear que sólo se proceda contra Aristy Castro y contra algún que otro acusado de poca monta. Se trata de un elemento que no se puede obviar para despejar suspicacias, siempre que el objetivo sea sanear la función pública. Para una decisión como la que ha anunciado, cabe suponer que Adocco ha confirmado las irregularidades citadas en la Liga por la Cámara de Cuentas en una auditoría de 2006.
