La creciente participación de menores en crímenes espantosos ha quedado reconfirmada con la detención de cuatro adolescentes acusados de integrar una banda que ultimó a siete taxistas. Tan alarmante como los crímenes es la saña que se atribuye a muchachos que, en lugar de estar preparándose, han sido ganados por la criminalidad y la delincuencia. Esa irrupción de jóvenes en crímenes, que marca la descomposición que amenaza a la sociedad, ha llevado a diferentes sectores a reclamar una modificación del Código del Menor. Entre los detenidos figuran dos jovencitas de 15 y 17 años, que se prestaban como señuelos para ubicar a las víctimas en las calles. El jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, explicó que otros jóvenes de 18 y 20 años de edad formaban parte de la banda. Los jóvenes utilizaban cuchillos para atacar a las víctimas, a las que despojaban de todas sus pertenencias. De acuerdo con la Policía el grupo actuaba con la mayor sangre fría, sin ningún tipo de piedad. Entre los taxistas asesinados figuran Adeliz Calderón González, Amito Beltrán, Etanislao Cayetano Pascual, Nelson Taváez y Johnatan Bello D´Oleo.
