Antes de cumplir los cien días como presidente del Gobierno Español, Mariano Rajoy, enfrenta su primera huelga general convocada por poderosos centrales sindicales en protesta por la áspera reforma laboral aplicada por su administración. Rajoy ha advertido que aunque la huelga tenga éxito, no modificará el estatuto, que dice evitara que se sumen tres millones de cesanteados a los más de cinco millones de desempleados. El secretario general de la Unión general de Trabajadores (UGT), Cándido Méndez, dijo que el paro general será convocado a partir del 29 de este mes, bajo el argumento de que las medidas aplicadas por Rajoy tienen al despido como eje y centro de su fundamento. Puede decirse que el nuevo inquilino de La Moncloa, experimenta un fuego cruzado, por un lado de la Comisión Europea, que le reclama apretar la tuerca y por el otro, los trabajadores que reclaman que les permitan respirar.
