Página Dos

Cójanlo

Cójanlo

En el ocaso de un año irregular, que se ha caracterizado por la pérdida de docencia, los profesores de la provincia Monseñor Nouel han ofrecido un mal ejemplo con la suspensión de las labores en más de 200 centros. El reajuste salarial y los incentivos que demandan los educadores serán muy legítimos, pero no se puede llegar al grado de abusar con la interrupción de la docencia. No importa que además de las reivindicaciones salariales  los profesores hayan enfrentado golpes tan desalentadores como la quiebra del Seguro Médico para Maestros (Semma).  Actúan como si se sintieran traicionados por las autoridades. Pero en todo caso, de ser así, no se puede castigar a los estudiantes limitándoles el derecho a la enseñanza. La huelga de los profesores de Monseñor Nouel es censurable, pues saben que no es el camino ni que obtendrán reivindicaciones con movimientos aislados. La apertura al diálogo de la ministra de Educación, Josefina Pimentel, es un puente que los educadores deben aprovechar para discutir sus necesidades. La suspensión de la docencia y la politización en las escuelas son elementos  que definitivamente deben ser sepultados.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación