El Gobierno ha concluido los concursos para la adjudicación de la construcción de diez mil aulas escolares que tendrían un costo global de 29 mil 700 millones de pesos, con lo que se completa una iniciativa alabada por su transparencia.
El ministro de Obras Públicas ha dicho que el 65 por ciento de las adjudicaciones ya tienen los terrenos donde se levantarían o están en proceso de construcción. A lo que se aspira es a que los ingenieros beneficiados con esas obras inicien los trabajos con relativa celeridad, para que esas escuelas estén hábiles al inicio del próximo año escolar y para que los recursos asignados no sean distraídos por razones atribuidas al ocio o descuido.
De la construcción de esas diez mil aulas depende en mucho el éxito del primer año de gobierno en el difícil ámbito de la educación, donde el dinero corre a borbotones, sin que esa realidad se corresponda con la rapidez en materializar los ambiciosos programas educativos.

