Los resultados de un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial sobre el empleo en República Dominicana no pueden ser más desalentadores.
La evaluación arroja, además de mala calidad, un incremento en la tasa de desempleo y un deterioro del salario real de los trabajadores. Los datos, contenidos en el estudio Crecimiento, empleo y cohesión social en República Dominicana, contrastan con las estadísticas y el discurso oficial.
Los resultados dan cuenta de una caída de un 10% que se ha reflejado desde el 2000 en la proporción de trabajadores asalariados. Solo en 2011 se registró un descenso del 42.6 al 51.2 por ciento. En múltiples ocasiones el sector empresarial ha denunciado tanto el incremento de la economía informal como la creación de empleos improductivos por el Gobierno.
Los organismos cuestionan que el crecimiento económico alcanzado por el país en los últimos 20 años no se haya traducido en una mejoría de la calidad de vida de la población. Los resultados del estudio, más que refutar el discurso oficial, hay que tomarlos como un desafío sobre la necesidad de reorientar la economía.
