Es justo y necesario que el Gobierno encuentre una salida al drama de los más de 10 mil pensionados privados de servicios médicos por falta de recursos del Seguro Nacional de Salud (Senasa). La directora Altagracia Guzmán Marcelino explicó que por la intensa demanda el Senasa tiene un déficit de 30 millones de pesos desde que entró en vigencia el plan especial transitorio para pensionados y jubilados. Pero el hecho es que esos ex trabajadores, que disfrutan en la mayoría de los casos una mísera pensión, que no les alcanza ni para los medicamentos, no se pueden quedar sin servicios de salud. El Gobierno tiene que hacer todo lo que esté a su alcance para resolver el problema que ha surgido con el seguro médico de los desamparados pensionados y jubilados del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS). Ese seguro es lo menos que se les puede garantizar a esos antiguos trabajadores que carecen de fuerza y medios para costearse hasta el más simple de los tratamientos. Como de acuerdo con Guzmán Marcelino el problema es de recursos, entonces el Gobierno debe explorar las fórmulas para encontrarlos. Cuestión de justicia.
