El Gobierno no sólo ha ignorado la ley que otorga un 4% del Presupuesto a Educación, sino que se ha permitido violar hasta las asignaciones que se aprueban para la cartera. Es lo que ha ocurrido, según el Foro Socioeducativo, con la reducción de 6,788 millones de pesos de la partida presupuestaria correspondiente a 2011. Para colmo de males, el Gobierno tampoco cumplió con el aumento aprobado por la Ley 236-11. La violación, que tan mal parado deja el discurso del Gobierno sobre el papel de la educación, también amerita una investigación. Pero el Congreso, que debe velar por el cumplimiento de las leyes, no se va a tomar esas molestias. Sería demasiado. Sus intereses políticos pesan más que el papel que juegan las leyes. El Foro Socioeducativo estableció que el Gobierno no otorgó al Ministerio de Educación 2,488 millones de pesos del presupuesto original ni los 4,300 millones del complementario. Es más que sabido que el problema de la baja inversión afecta considerablemente la calidad de una enseñanza que no puede estar peor, como evidencian las evaluaciones de diferentes entidades internacionales.
