En Estados Unidos siguen muy de cerca el juicio que se seguirá a un niño de 13 años, acusado de asesinar a su hermanastro de dos. Cristian Fernández seria juzgado como adulto, en virtud de que un juzgado consideró que actuó con discernimiento al momento de ultimar a David Gallariano. Se adelantó que el menor podría ser condenado a cadena perpetua, lo que lo convertiría en el inquilino más joven en el sistema penitenciario estadounidense condenado a morir de viejo en la cárcel. A pesar de las protestas de organizaciones defensoras de los derechos del niño, un juez de la Florida ha dictaminado que se le juzgue como adulto, lo que también crea un precedente que seguramente será emulado por otras cortes de la unión americana. Este drama judicial en el que se involucra la figura del discernimiento en los menores debería ser objeto de atención en República Dominicana, donde también el tema se debate con fluidez y pasión.
