Violencia en auge
La violencia callejera ha vuelto a sonar la alarma con las muertes en Cristo Rey de un teniente de la Fuerza Aérea y de un comerciante y un menor que viajaban en una yipeta, San Cristóbal. Las muertes del teniente Francisco Montero Morillo, del comerciante Milcíades de los Santos y del menor Milyn Suazo podrán ser las más trascendentes de las últimas horas, pero no los únicos hechos de violencia que perturban a la población. E indican que la Policía no puede descuidarse ni un ápice en la batalla contra el crimen y la delincuencia. Durante el asalto a un colmadón en que fue muerto Montero Morillo, a quien despojaron de un revólver, también resultó herido el civil Leoncio Leiva Mañón. El comerciante De los Santos y el menor Suazo habrían sido prácticamente emboscados por sus victimarios. Primero chocaron la yipeta en que viajaban y tan pronto se desmontaron fueron acribillados. Tanto el asalto en que murió el teniente de la Fuerza Aérea como las circunstancias en que cayeron el comerciante y el menor no sólo constituyen un reto para la Policía, sino que evidencia el auge de la violencia y la impunidad que reina en el país.
