Página Dos

Cójanlo

Cójanlo

El transfuguismo que todavía a última hora se verificó durante el actual proceso electoral ha sido una de las notas más deprimentes del certamen. Bajo los pretextos más baladíes muchos dirigentes políticos pusieron un sello abominable a su trayectoria política con el conveniente cambio de chaqueta. La traición a principios, ideales e historia no sólo ha marcado a los tránsfugas, sino que ensombrece la moral y la dignidad de cualquier nación. Más en el caso de República Dominicana que ha tenido que librar sangrientas batallas en defensa de su dignidad. El asqueante transfuguismo es otro importante signo sobre la necesidad de regular el ejercicio político. En modo alguno se puede fomentar una conducta que denigra un quehacer que procura el bienestar social, como la política. Nadie se chupa el dedo como para ignorar las razones por las cuales políticos que no tienen otro medio de vida que no sea la política se mueven sin el menor sonrojo de una parcela a otra. Los tránsfugas se mueven en base a intereses personales y es la razón por la cual no vacilan en defender lo que toda la vida cuestionaban.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación