El caso del ciudadano de la República Checa que fue apresado con 8 kilos de cocaína constituye otro signo de alarma sobre la proliferación de drogas en el territorio. Con Cerny David son tantos los extranjeros capturados con cocaína que el país parece haberse convertido en un centro de acopio. Ciudadanos de los más apartados confines saben donde abastecerse de drogas, llegando incluso a la osadía de tratar de transportarlas a través de cualquiera de las terminales aéreas. La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) hace un gran esfuerzo en la lucha contra el narcotráfico, pero sin duda insuficiente para controlar la operación. Además de la captura del checo cuando se proponía sacar 8 paquetes, el caso del cargamento decomisado en una camioneta accidentada en la carretera de Samaná evidencia que el territorio está inundado de drogas.
