La sorpresiva muerte a causa de un infarto fulminante del pelotero José Lima, de 37 años de edad, ha causado un profundo pesar en todos los ámbitos sociales. Nacido en Santiago el 30 de septiembre de 1972, José Desiderio Rodríguez Lima, que era su nombre completo, no era sólo un entusiasta y espectacular lanzador de las Aguilas Cibaeñas, sino un gran ser humano. Dueño de un gran carisma y de una personalidad extrovertida, su mambo se convirtió en un estilo que lo caracterizó en el terreno de juego. Lima, quien llegó a ganar 20 juegos en Grandes Ligas, gozaba de un gran aprecio. En el ocaso de su carrera los seguidores del béisbol invernal disfrutaban sus actuaciones. Sólo la muerte podía apagar una personalidad tan exuberante, que en cada juego ponía habilidades, sentimientos y todos sus recursos. Había sentido un fuerte dolor en el pecho, por lo que fue internado rápidamente en un hospital de Los Angeles, en donde residía. Su esposa Dorca Astacio dijo que una hora después el jugador se había vuelto a quejar, pero nada se pudo hacer. Un infarto fulminante le arrebató la vida. Paz a sus restos.
