Si usted está leyendo este periódico, ha sido porque no se cumplió el anuncio de que el mundo se acabaría el sábado 21 de mayo, como había pronosticado el evangelista Harold Camping, de 89 años, quien dijo haber precisado la fecha por vía de un minucioso cálculo matemático de todas las profecías bíblicas. La primera vez que Camping erró fecha al predecir la llegada del Apocalipsis fue cuando anunció que el mundo se acabaría el 2 de octubre de 1994, pero en esta ocasión, más gente creyó en sus cálculos matemáticos y hasta hubo escenas de suicidios o de gente que se desprendió de todas su propiedades o quienes aguardaron por el holocausto en el interior de iglesias y mezquitas. En la avenida 27 de Febrero se instaló una gran valla con el anunció de que Cristo regresaría el viernes, sin que se sepa la entidad que patrocinó ese aviso ofrecería alguna explicación de porqué aun está de pié este valle de lágrimas.
